Elaboración

Hoy os venimos a hablar del chilindrón. Ese guiso tan típico, tan tradicional y tan nuestro, elaborado con carne de cordero – Ternasco de Aragón claro – pimientos rojos, tomate y cebolla. Una apuesta segura para elaborar cualquier receta rica y sabrosa, ideal tanto para mayores como para los más pequeños de la casa.

¿Conocéis la procedencia del término chilindrón? Pues hasta lo que sabemos existen varias teorías sobre su origen. La primera, que data de mediados del siglo XIX, apunta que chilindrón viene de la palabra “chili” o “chile”, del pimiento. Y hace alusión a los pimientos secos que se añadían al guiso. Otra teoría asemeja los 3 ingredientes principales del chilindrón – pimiento, cebolla y tomate – a una jugada de naipes que consta de tres cartas diferentes: sota, caballo y rey.

Lo que sí está claro es que se trata de una receta supersabrosa que gusta a casi todo el mundo. Y, sino, que se lo digan a nuestro fotógrafo y amigo Gabi Orte Chilindrón, que hasta ha hecho de este nombre su propia identidad. 😉

Además, es una receta muy versátil que admite muchos tipos de carnes. Hoy la vamos a hacer con churrasco de Ternasco de Aragón. ¿A qué daríais lo que fuera por probar este plato ahora mismo? Pues venga que nos ponemos al lío.

Preparación:

Lo primero que vamos a hacer es precalentar el horno a 170 grados durante 10 minutos y asar el pimiento rojo durante una hora aproximadamente. Es importante darle la vuelta para que el resultado sea homogéneo.

Mientras se va haciendo el pimiento, troceamos el churrasco de Ternasco de Aragón, lo salpimentamos y lo doramos en una cazuela. Cuando vaya cogiendo color, añadimos los ajos a láminas, la cebolla y rehogamos bien para que se vayan mezclando los sabores. A continuación, agregamos tomate rayado y el vaso de vino blanco. Y en este preciso momento es cuando debemos añadir el pimiento asado que tenemos en el horno. Pero antes de eso lo debemos pelar y cortar a tiras. Añadimos también un poquito de tomillo y una hoja de laurel.

Ahora que tenemos todos los ingredientes en el puchero, los vamos a cocer a fuego lento durante al menos una hora. Si es necesario podemos añadir a la cocción un poco de agua o caldo de carne.

Emplatado:

Este paso, como siempre, es fruto de la imaginación de cada uno. Y es que, si un plato – como el presente – está realmente bueno y encima lo presentáis de la forma más apetitosa posible, el éxito está garantizado.

Ahora que tenéis receta para el fin de semana, sentaos y disfrutad.

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