La Catedral del Salvador, también conocida como Catedral de Albarracín, es un templo renacentista con tesoros artísticos únicos. Descubre su historia y las razones por las que visitarla.

Albarracín es un pintoresco pueblo medieval en Teruel, Aragón, caracterizado por sus calles estrechas empedradas, sus casas de color rojizo, su imponente muralla, su castillo y un entorno natural incomparable. Considerado actualmente como uno de los pueblos más bonitos de España, fue declarado Monumento Nacional en 1961 y es famoso por su belleza e historia, con orígenes que se remontan a la época musulmana y la tribu bereber de los Banu Razín. El pueblo, rodeado por colinas de arenisca roja, es un destino turístico popular, conocido por su arquitectura única y el paisaje que lo envuelve. Pero en el corazón de esta villa se alza un monumento que resume siglos de historia: la Catedral del Salvador, más conocida como la Catedral de Albarracín.

Acerca de la Catedral del Salvador

El templo se comenzó a edificar en el siglo XVI sobre una antigua iglesia románica, adaptándose a las nuevas corrientes artísticas del Renacimiento. Durante el Barroco sufrió reformas que añadieron mayor riqueza decorativa, y en el siglo XVIII se remodelaron sus capillas, otorgándole el aire ecléctico que hoy conserva. Cada rincón de este templo, plagado de historia, mantiene vestigios de la evolución artística y espiritual de la región.

Esta catedral destaca por su sobriedad exterior en contraste con un interior sorprendente. Su retablo mayor, las capillas laterales y el coro tallado son auténticas obras maestras. Pero lo más llamativo es su museo catedralicio, donde se custodian tapices flamencos, orfebrería y piezas únicas que narran siglos de fe y arte. Todo ello convierte la visita en una inmersión cultural de primer nivel.

Foto: Fundación Santa María de Albarracín

Por qué visitar la catedral de Albarracín

Conocer la Catedral de Albarracín es adentrarse en la esencia de una villa que parece no avanzar en el tiempo. Sus muros invitan a reflexionar sobre la importancia espiritual y social de la Iglesia en la historia de la región. Es un lugar que, sin duda, se debe visitar al menos una vez en la vida, tanto por su valor arquitectónico como por el entorno que lo rodea.

¿Necesitas más razones para ir a visitarla? Su estilo gótico renacentista, que la hace única en el arte español, algunos elementos únicos como su impresionante retablo mayor y los restos de la antigua muralla, el museo Diocesano o el papel que jugó este templo en el ámbito religioso y civil de Albarracín durante siglos, la convierten en un monumento histórico de gran importancia en Aragón.

Foto: Fundación Santa María de Albarracín

Recuerda que durante este mes de agosto puedes visitar la Catedral del Salvador totalmente gratis participando en las Jornadas de Teruel. ¿Y cómo puedes hacerlo? Consumiendo Ternasco de Aragón IGP en alguno de los 17 establecimientos de la campaña. Regalo directo hasta agotar existencias. Más información haciendo clic en el siguiente banner.

Importante: para visitar esta catedral es necesario reservar desde el teléfono 978 704 035. La visita se realiza a través de la Fundación Santa María de Albarracín.

Si ya la has visitado, o tienes pendiente hacerlo, no deberías perderte otros grandes hitos patrimoniales de la provincia de Teruel, como el Castillo de Mora de Rubielos, que representa la fortaleza medieval, o el Castillo de Valderrobres, símbolo del poder nobiliario. Juntos conforman una ruta histórica imprescindible para quienes desean descubrir todos los tesoros de esta provincia tan singular.

 


Campaña financiada con fondos de la Diputación Provincial de Teruel